viernes, 13 de enero de 2012

Carta dictada en pensamiento


Llego tarde para la conferencia de los jueveros, pero tenía a las musas traviesas. 

                                                                             Church of the Ascension, New York, 2011. 

Habías crecido protegiéndome de los peligros del mundo. Sin embargo, no puedes golpear a este enemigo con el puño. No lo puedes derrotar, sólo nos queda descansar en el silencio; recordar nuestro primer beso en el recreo, nuestras miradas entre los árboles del patio y los primeros impulsos que desfogamos en la playa con el bañador mojado. ¿Estás ahí? Abrázame, deja que nos palpemos, quizás recuperemos aquella instantánea de Madrid cuando todavía nos queríamos, cuando solías leer novelas de misterio. Aunque ahora el misterio no importe pues, el asesino, está descubierto. Sólo nos resta el tiempo, las horas, los días que nos regale la suerte de este final inesperado. No te rindas, no dejes de revolcarme en tu cama, de filtrar la oscuridad con tus ojos. Sígueme en la oscuridad, gatea hasta mis manos y soñemos con el futuro cierto y finito del mundo en la inmensidad del nuestro. 

15 comentarios:

gustavo dijo...

pues menos mal que tenías las musas atravesadas, por que la verdad, no tenerlas, no sé que elegancia aún más maja que esta nos hubieras dejado...yo, por lo menos, con esta me conformo para afrontar el sueño al cual me voy a dedicar ahora, quizá esperando tener a una esa que me...en estos momentos finales del mundo...
una preciosidad de relato, juanma..
medio beso.

San dijo...

Juan Manuel digo como Gustavo !pues menos mal!
Hermoso relato y hermosa manera de esperar un final, en brazos de aquel a quien se ama.
Bienvenido y gracias por acudir a esta convocatoria.
Un abrazo.

Pepe dijo...

Dicen que a lo que no tiene remedio... litro y medio. Estamos indefensos ante lo inevitable, ante aquello que nos trasciende. Sin embargo, sí podemos tener una actitud positiva. Aprovechar para amarnos, para vivir intensamente el tiempo que nos queda.
Me ha gustado mucho el enfoque que le has dado a tu relato sobre el fin del mundo.
Un abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Me ha gustado. Hay que vivir el presente y disfrutar de lo que se tiene sin importarnos lo que pueda venir, porque si nos preocupamos tanto por el futuro, dejaremos de vivir.
Un beso

Mark de Zabaleta dijo...

Una interesante e intensa reflexión!

Saludos
Mark de Zabaleta

Cecy dijo...

En un beso se resume la inmensidad de las cosas importantes, mientras otros se complican de que manera termina el mundo.
Me ha encantado.

Un abrazo.

Natàlia Tàrraco dijo...

No existe el fin del mundo, en tus palabras existe un ensueño, un sueño, un amor que no se rinde.
Bienvenido de nuevo a los jueves amigo Juanma, un besito.

alfredo dijo...

A ese enemigo se le gana con los sueños. La inmensidad de un instante compartido y el recuerdo de un primer beso que se hace presente de nuevo.

¡¡Bravo maestro!! limpio, poético, estimulante y abierto... como tiene que ser.

Abrazos

CAS dijo...

"filtrar la oscuridad con tus ojos".

Por acá una canción dice: lindo haberlo vivido para poderlo contar...

Es que esa imagen, esos ojos que comparten esa intimidad y que uno añora....pues no acaban con el mundo ni con nada.

Hermoso foto de un Nueva York que tiene un enamorado más, un escritor modesto, muy calificado.

besos desde aquí para el Torremolinos de Corín.

Medea dijo...

Un dulce sueño,palabras de amor cuando la luz se apaga...y...¡¡demonios!! si no se apaga tambien.Un beso.

Juan Carlos dijo...

Estupendo relato, directo, rápido, vas diciendo mucho, llevándonos más allá de la historia en cada frase, llena de evocaciones. Atmósfera bien creada.
Rayos, que me ha gustado.
Un abrazo Juanma.

Neogeminis dijo...

Cada quien porta su propio mundo en su historia y sus sentimientos. Muchas veces ese mundo tiende a desmoronarse ante particulares tragedias. La historia de esos apocalipsis personales son tan conmovedores como los eventuales finales universales.

Un saludo juevero con algo de atraso.

Verónica Marsá dijo...

Hola, saludos, aunque llego un poco tarde.

Eso de futuro cierto y finito me recuerda a esos tiempos de inocencia en los que pensamos que todo va a ir bien, que estamos seguros de lo que queremos ser, estudiar, que ese amor va a ser para siempre y que mañana saldrá el sol como todos los días. También me recuerda a esas depresiones adolescentes, en las que sentimos que el mundo se acaba porque ella o él nos han dejado...

UN abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Romántico y sensual Juanma. Los pensamientos fluyen en ti de una manera direnta y bien articulada, transmitiendo cada detalle de lo que explicas.
Me ha gustado
Un beso

Adivinanzas con respuestas dijo...

La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero debe ser vivida mirando hacia adelente...