viernes, 6 de marzo de 2009

Relato del Sábado Literario: Rencor infantil y Puntiagudo

 

Este dibujo pertenece a Chu.  Gracias por este regalo. Aquí está mi escrito del sábado literario. Espero que os guste.

Rencor infantil y Puntiagudo

Recuerdo la primera vez que toqué el mando de una videoconsola. Me pareció algo mágico que a través de mis manos pudiera controlar a unos seres diminutos. Seres que habitaban en un mundo aparte, el de la imaginación. Aunque al final, venía el cafre de mi hermano. Siempre me daba una colleja o algún puntapié, ejerciendo así su autoridad de mayor para quitarme el mando. Y la magia. Mayormente me quitaba la magia. Después de un puñetazo o algún insulto hiriente, todo se desvanecía. Era como si nunca hubiera jugado; y el poco retal de placer que me restaba, se consumía en la planificación de mi venganza. Una venganza que nunca llegaba. Era un niño bueno, hasta hoy. Esta tarde le pincharé los condones, a ver qué le parece. Se acabó la magia del sombrero mágico.

 

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jueves, 5 de marzo de 2009

La envidia, la Cruz y otras cosas del montón.

A la gente le cae mal Pe

Hablar con la gente es un ejercicio de purificación intelectual. Depuradora insaciable de lo que te cuentan a través de unos medios corrompidos o irreales, o imprecisos si somos unos inocentes e ingenuos. Que yo lo soy, el primero. Porque ha sido en la calle donde he ratificado mis sospechas, donde he encontrado las pruebas irrefutables de que la envidia pulula todavía entre los españoles. Hablo de la envidia irracional, aquella que nos deja un poco al margen, sin saberlo, de la razón. Yo no la tengo precisamente. Este país en el que andarse por las ramas resultaría muy tentador pues se muestra un panorama muy suculento: hay mucho jugo sin exprimir en este tema envidioso; pronunciaré entonces mis estadísticas mágicas, pues los números a veces se explican mejor que las palabras: la mayoría de las personas que han visto Vicki Cristina Barcelona (aproximadamente) piensa que Penélope es lo mejorcito que ocurre en la errada película de Woody Allen. Otros no, lo cual también es respetable. Dirán ustedes, ¿qué tendrá que ver el tema de la envidia con Penélope? Pues ahora se lo demostraré.

La opinión de cada uno es respetable. Hasta ahí todo correcto. Sin embargo, lo que a mí me escandaliza, me sulfura, me irrita, me trastorna y en definitiva me lleva a escribir este artículo es que gente que no haya visto la película opine que Penélope no se merecía el Oscar. ¡Cómo se atreven a opinar! Yo sé el motivo: definitivamente, Penélope no cae bien. A mí tampoco me caía, y de hecho, en sus inicios, no creo que fuera de las actrices que más talento demostraron en el mundillo del cine español. Esa pinta de pija de ciudad, esa voz un poco “¿rechinosa?” y cara normalita, ese poco salero no la hacían santo de mi devoción. Ni santa para el martirio. Pero ¡cómo es la vida! Cuando desde abajo, y a la par en una carrera de novietes famosos, ha conseguido esa madrileña, pija, con voz repelente y cara vulgar abrirse camino en el mundo de la interpretación, y sobre todo, ha ido adquiriendo tablas para ejecutar papeles que muchas actrices más consagradas, más valoradas, premiadas y que también caen mejor al público, lograrán nunca alcanzar. Pero claro, no resulta muy indie, ni muy underground, primero, celebrar sin motivo a una compatriota (que eso del nacionalismo a ultranza siempre huele a chamusquina); y sobre todo, ir en contra de los oscar pues es una entidad vendida. Luego, no nos sonrojamos cuando ganan nuestras actrices predilectas un Oscar, porque ellas sí lo merecían; la Cruz, no.

¡Ay Penélope! dale gracias al Ministerio de Asuntos Exteriores que seguro que por él te llevaste el Oscar. ¡Ah! No te olvides de Allen, pues en Hollywood le quieren mucho, le hacen tanto la pelota, le hacen sentirse tan cohibido… que al final siempre acaba faltando a la gala más famosa del mundo cinematográfico. ¡Qué tímidín nos ha salido el neoyorquino!*

¿Por qué Penélope se llevó el Oscar?

Se lo llevó porque tuvo suerte. Tampoco hay ver más allá. Los Oscar no es una entidad que está por encima de la imparcialidad. Es evidente que existen actrices que lo hubieran merecido más, pero amén… no estaban nominadas. Yo he visto todas las películas con las que se enfrentaba, y creía firmemente que disponía de muchas posibilidades. Cualquiera de las cuatro podrían haberse visto premiadas. Con todo, la amenaza más directa, según mi punto de vista, provenía de Amy Adams.

Y otra cuestión, ¿por qué mucha gente fija su atención sólo en los Oscar? Hay más academias que premian, y la mitad de ellas se rindieron al personaje de Maria Elena. Entre los más importantes, con la película “Vicki..” Penélope cruz se ha llevado el Oscar, Bafta (academia británica), y el Independent Spirit Awars. Nominada también el Premio del Sindicato de Actores y a los Globos de Oro. Y no digo más, porque podría nombrar muchos premios, entre ellos un Goya.

Saliéndome por la tangente un poco, ¿no se merecían el Nobel de literatura Antonio Machado y Feredico García Lorca? Claro que se lo merecían, se lo merecían más que Vicente Alexaindre, pero eso no quita que Alexaindre no lo mereciera. Los premios, premios son, y ya está.

Sin embargo, a pesar de las críticas buenas y malas, del apoyo popular indeciso, estoy feliz de que este año, en referente a las actrices, hayan ganado las que yo quería, sobre todo, me alegré por Penélope, pero también por Kate Winslet. Pensandolo bien, esto posee doble mérito pues una de mis actrices fetiche, Angelina Jolie estaba nominada por el papelón que encarna en El Intercambio. Nada más con escribir Angelina se pone la piel de gallina. Ya sé, lo mío es demencia, pero me da igual. En fin, que odio a Brad Pitt. Ya está todo dicho. El motivo real de este artículo no era hacer una apología de la envidia, ni siquiera remacar los méritos de Penélope Cruz, ni hacer significar que los premios se equivocan, y mucho. No, no era esta mi intención secreta porque escribiendo me he dado cuenta de mis verdaderos sentimientos: confesar mi amor por la Jolie y mi odio hacia el rubito de los cojones. Por cierto, ¡Viva Pe!

 

*Para los no cinéfilos, Allen no es muy querido en su patria y en Hollywood menos todavía.

sábado, 28 de febrero de 2009

¡Andaluces, levantaos! ¡pedid tierra y libertad!

Hoy es el día de Andalucía. El día ha amanecido con nubes imperceptibles y una lluvia fina, que no tiene la fuerza siquiera para relucir los colores de las calles desiertas, moja el cristal de mi ventana. Sí, calles solitarias. Muchos de los que vivimos en esta pequeña localidad andaluza habrán aprovechado sus horas libres para dormir, o para descansar de noches aceleradas, o para coger fuerzas pues el día se adivina largo.

Había preparado un pequeño artículo sobre Andalucía. Quería hablar de sus ríos y desiertos, de su grandeza, de sus pueblos y ciudades populosas. Pero la verdad, un vistazo a wikipedia ya nos aclararía de qué pasta está hecha esta tierra y sería inútil que yo escribiese más sobre el tema. Ahora, redactando estas líneas, me doy cuenta de que es un día especial. Especial porque en definitiva nos viene dar un poco de descanso, y eso ya es un buen motivo para sonreír. Cada uno festeja este día como quiere. Yo lo haré a mí manera, aprendiendo inglés, escuchando música, viendo alguna película, acabando un libro, escribiendo, releyendo algunos poemas de Machado, Lorca, Cernuda. (Que me perdonen los contemporáneos, pero hoy me apetecen tapitas de versos rimados aderezados con un poco de elegancia luisiana). Después, celebraré dos cumpleaños, aunque entre medio también cumpla una amiga que tuvo la potra de nacer el 29, año bisiesto que sólo celebra cada cuatro años. Dos celebraciones, tres felicitaciones. Una jornada larga que no terminará hasta las cuatro de la mañana del uno de marzo. O incluso más. Visitaré la capital, el centro histórico entre bares y copas de alcohol, alguna cerveza y canciones roqueras. Qué mejor forma de celebrar nuestro día si no es cantando y bailando con ritmos extranjeros y algún cante flamenco que salga de una voz gitana en mitad de la madrugada. En la mitad de una juerga dónde cabrán las indeseadas y necesarias gotas de lluvia. En la noche ebria que convertirá aquellas gotas en copos de nieve, en poemas y en risas interminables.

 

 

Se escucha una voz en la luna que dice

pequeñas nanas

nacen los sueños entre la gente

y la luna calla.

 

(Las nubes la tapan)

 

De la tierra crece entonces un soul

despertando copas de alcohol

entre un cielo nublado,

sin luna.

Pero en la calle un gitano

le sigue cantando,

y con su voz la seduce,

la desnuda.

 

(El vestido gris colgado en algún perchero volador)

 

Se escucha una voz en la luna que dice

pequeñas nanas.

Nacen los sueños entre la gente

y la luna calla.

Y el gitano calla.

Y todos callan.

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(Por cierto, no le encuentro título a este poema que he escrito, ¿me ayudáis a ponérselo?)

lunes, 23 de febrero de 2009

Por fin, Penélope ya puede besar al calvo por los pasillos.

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Son casi las ocho de la mañana, cómo veis, es bastante temprano. Y no, no acostumbro a madrugar tanto en el comienzo de la semana, sino que más bien me he quedado despierto toda la noche intentando ver entre canales de Internet la gala más famosa del mundo cinematográfico. Ha sido toda una aventura, acompañado por mi amiga la actriz que me paseó por todos los canales disponibles, habidos y por haber. Debo decir que si yo hubiera sido el ganador de algún oscar, --me conformo con el maquillaje-- hubiera dedicado el premio a toda mi familia, a mi gato, al lápiz de ojos que me regalaron en mi cumpleaños; pero sobre todo, agradecería la iniciativa de las cadenas de Argentina y Venezuela el emitir gratuitamente los Oscar. Además, siempre es simpático ver durante la publicidad a un Matthew McConaughey (qué nombre más difícil de escribir por cierto) hablar con acento argentino. Que me perdonen los argentinos, pero es algo a lo que uno no se acostumbra.

El pase de la alfombra roja se puede resumir como un chuparcámara continuo de Jessica Parker, y que junto a Penélope Cruz parecían cenicientas, princesitas extraviadas. Todo lo demás, no tiene mucha importancia. Mickey Rourke brillaba como un ser estrafalario, algo no muy fuera del canon que él mismo se ha marcado últimamente. Kate Winslet vestida, si no fuera así nos hubieramos vuelto locos, aderezada con originalidad y elegancia. También se vio mucho traje rojo por ahí desperdigado, y mucho esmoquin sosón. Una Sofía Loren que parecía, --perdónenme que yo la quiero mucho--, un trapelo de medio pelo junto con unas actrices guapísimas, guapísimas, y tan brillantes, brillantes que llegué a pensar que cuando llegaran Angelina Jolie y Brad Pitt se necesitarían unas gafas antirreflectantes para seguir mirando el paseillo taurino sobre la alfombra roja.

Empezó la gala de la mejor forma posible: casi de sopetón y sin darnos cuenta nuestra Pe, Penélope Cruz se lleva el Oscar por su actuación como Maria Elena en Vicki Cristina Barcelona. Se lo merecía, y ya era hora de resarcirse por su anterior e infructífera Nominación como Mejor Actriz Protagonista en Volver. Lo demás, en pocas palabras: Hugo Jackman bastante ridículo, aunque guapo, porque para eso lo han elegido como el hombre más sexy del mundo. En cuestión de películas, Slumdog Millionaire fue la gran vencedora que dejó ripia a El Curioso Caso de Benjamín Button, o debería decir el Interminable y bellísimo caso… Entre una cosa y otra apareció Meryl Streep bien vestida, cosa rara en ella, y con la cara perenne de quien está acostumbrada recibir las nominaciones a los Oscar con la misma emoción que cuando le llega la factura del agua. Y… ¡cómo no!.. dejó a Kate Winslet el camino libre para que se lanzara a por el tan ansiado Oscar débito a su tremendo papel, increíble, maravilloso, espeluznante, irrepetible papel en la película El Lector. La verdad es que después de seis nominaciones, se lo merecía. Mientras tanto Penélope se perdía media gala llorando de emoción por los pasillos de Kodac. Quince minutos estuvo la chiquilla aliviando la sequía californiana. Lo más extraño y significativo fue cuando el fantasma de Heath Ledger recogió el premio a Mejor Actor de Reparto. Un Oscar póstumo e inútil, a la par que emotivo en donde el mérito era sobrado. Claro que físicamente lo recogió alguien, ya no recuerdo bien, aunque siempre lo podría haber recogido aquel noviete vaquero que se hechó en Brokeback Mountain, quizás todavía le siga esperando.

Fue Sean Penn el último que protagonizó la noche entre un decorado incierto y cambiante al recoger su premio al Mejor Actor por Harvey Milk. Lo único salvable, según mi débil punto de vista, era la actuación de Sean y la crítica social, que siempre hace falta; sería ese el motivo por el que estaba de acuerdo con el Oscar, aunque hubiese preferido subir a Frank Langella por el papelón presidencial que realiza en Frost contra Nixon. Película, dicho sea de paso, olvidada durante la gala. Si bien para crítica social teníamos a la película dirigida por Danny Boyle, Slumdog Millionarie. Película triunfante, que ha arrasado esta noche. Me ha hecho gracia que el final de la película hiciera honor al final de una recogida del premio por una multitud de actores, realizadores, maquilladores, todos ellos acompañados por esposas y suegras (o eso me parecía a mí); ahora comprenderán mi incertidumbre por si la tarima del escenario iba a aguantar lo suficiente el peso descomunal de toda una India subida a tropel. Quizás fue todo una conspiración de la felicidad para quitarles las penas a los Brangelina, en los que ambos nominados sabían de sobra que no tenían ni la más mínima posibilidad de ganar el oscar. Bueno, quizás Angelina Jolie albergaba alguna esperanza, tanto y tan inútil le resultó esa esperanza que daba la impresión de haber reivindicado el papel que encarna en el Intercambio. En fin, Angelina y Brad se contentaron con chupar cámara, ya que de eso se encargó personalmente Jessica Parker que se sentó justo detrás, y de esta forma repartir belleza y amor a una gala carente de chispa. Quizás como todas las galas de los Oscar, aquí no ha sucedido mucho que después merezca la pena anotar en los anales de la historia, pero sí de los cotilleos; pues… ¿quién no se resiste a criticar los trajes de las actrices durante la semana siguiente a la gala? Al fin y al cabo, para algo tenían que servir los Oscar.

 

PD: le dedicaré un post a los olvidados de los Oscar, y si hay fallos... mirad la hora.

domingo, 22 de febrero de 2009

Premio Dardo Dorado. Regalo de Jesús.

Premio Dardo Dorado

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Le quiero dar las gracias a Jesús por este premio Dardo. La mudanza ha tenido la culpa de que no me atreviera a lucirlo antes, ya que sino iba a quedarse petrificado en la era antigua de mi antiguo blog e iba a durar bien poco en la repisa. Con todo lo que hace este hombre por el mundo, (y por el mismo, porque se lo pasa genial ayudando o eso me consta) no sé cómo demonios ha sacado un poco de tiempo para ir dando premios a sus bloggers más cercanos. Desde aquí quiero invitaros a visitar algunas de sus sitios webs (tiene muchos). En fin, creo que es la mejor forma de devolverle el favor. En fin, por fin tiene su repisa este bonito premio.

· Jesús y su diario

· Jesús el pintor

· Jesús el escritor

· Jesús el altruísta

sábado, 21 de febrero de 2009

Me gusta, no me gusta, me gusta, no me gusta...

Me parece que llego un pelín tarde, pero como todavía es sábado, creo que me dejaran participar en este sábado literario. Creo que la idea primaria fue de Mercedes, así que ya me dará el tirón de orejas por mi impuntualidad. Un saludo a todos con sabor a chocolate.

trenvida1 (Ya he puesto la imagen Mercedes, que no me había dado cuenta antes).

 

ME GUSTA:

el chocolate

los Lacasitos

las palmeras de chocolate

los helados… de chocolate

casi todo lo que lleva chocolate

chocolate negro porque con menos me quedo satisfecho (y eso lo agradece mi dietista)

chocolate con leche porque está más bueno (eso lo agradezco yo)

chocolate blanco (porque es diferente)

el colacao (para recargar las pilas por la mañana, por la tarde… y por la noche).

los huesitos (de chocolate claro)

Un kitkat (para darme un respiro)

Los buñuelos (con chocolate y siempre en la feria)

Ferreros Rochers (en Navidad, como los turrones)

Los Turrones de la Marca Navidul… digo Delaviuda… (por supuesto, sólo los turrones de chocolate)

 

chocolate

NO ME GUSTA:

El chocolate blanco y negro juntos. .

El chocolate blanco en la bollería.

El chocolate con naranja.

El chocolate con sandía.

El chocolate con fruta

El chocolate falso (o praliné)

El té de chocolate.

Los turrones de chocolate de cualquier marca que no sea Delaviuda y de chocolate

Los mantecaos de chocolate.

 

Mejor tarde que nunca

Yo, bebé.

Un saludo para todos los curiosos. Fueron algunos de ustedes los que vagaron en el pasado entre las barandas de mi antigua casa: Sinopsis del Arte.

Quizás el espacio fuera demasiado reducido. Aglutinar el arte: cuadros, tapices, escritos, películas, canciones, poemas, cuentos… se acumularon sin ton ni son en demasiados muebles que no dejaban apenas espacio para poder caminar. Así que decidí mudarme a un espacio más reducido e íntimo. Es como pasar de un chalet adosado de nuevo rico a un pequeño, romántico ático ubicado en el centro histórico. Me he traído algunos muebles, por supuesto, y aquí quedarán las cartas, los comentarios, las llamadas telefónicas y muchos de los cuentos y canciones que escuché en mi antiguo hogar. No me olvidé de las fotografías que nos hacen recordar los buenos momentos, ni del chocolate.

Si algunos de vosotros habéis hecho mudanza, entenderéis mi cansancio. Ahora intuyo la desesperación de un diseñador Web al no dar con la tecla —nunca mejor dicho— con el proyecto adecuado. El resultado nunca alcanza la perfección de las ideas, porque las ideas son fáciles y gratuitas, perfectas. Ya lo dijo Platón. Fue difícil no desfallecer en la travesía de una caverna en la que dar un paso en falso significaba empezar desde cero. Y di más de uno. Comencé por estampados, colores chillones, algunos barrocos, otros confusos e imaginativos, repletos de ilusión. Unos pocos (los colores) me rebobinaron a mi infancia, sobre todo, a los algodones de azúcar de color rosa. Después caí en la cuenta de que tantos abalorios distraería la atención preciosa de todos vosotros, así que zanjé el dilema: debía pasearme por escaparates un pelín más elegantes. Al final, cuando parecía que todo estaba ya decidido y de que había encontrado el traje de mis sueños, floreció otro problema: el color de fondo del texto principal era demasiado oscuro. Casi desespero en la desesperación. Ya sabéis, el tapizado del sofá, (para que no sólo estéis bien cómodos de trasero, sino también de vista), las cortinas, el color de las paredes. Renovar las ventanas desvencijadas, limpiar la chimenea (falsa, por supuesto), llamar al fontanero para que revise las tuberías de la cocina y el baño, y que los grifos no chirríen al abrirse. Claro que, principalmente, el fontanero vino para que pudiera darme una ducha calentita. Es lo menos que merecía después de tanto ajetreo.

Cuando ya creí que estaba todo listo, me surgió un nuevo dilema: debía buscar el traje de gala para la inauguración. Esta búsqueda, de modelos sencillos con algún toque original, se transformó en la odisea de encontrar cualquier retal por muy simplista que fuera, (que lo de la simpleza no importa porque ya está el eufemismo de la Elegancia para taponarlo). Esto es como en Joligud, donde las actrices se dedican a pensar durante un año entero el traje que llevarán la noche de los Oscars y al final siempre acaban pifiándola. Y lo que es peor, perder el tiempo. Pero aunque el tiempo perdido haya sido mucho, y no haya habido tanta recompensa en la inversión, sí que estoy satisfecho con mi aspecto limpio, un tanto despeinado Mi hermano empezó esta aventura en el año 2007, dejándome un legado y unos amigos que desde ahora quedan invitados a pasar, por si fuera poco, hasta el año 2010. Después, ya veremos.

De nuevo, Bienvenidos a mi nuevo hogar. No hace falta que digáis: ¡Qué casa tan bonita…! Lo sé de todas formas…

lunes, 15 de diciembre de 2008

Pues ya está aquí mi medicamento. Mercedes y Ramón me dieron el impulso para que la colgara, la he dejado tal como estaba, con dos palabras cambiadas. Me lo pasé realmente bien con este ejercicio del taller. Saludos a todos, espero que os llegue la diversión a las venas tanto como a mí.

Armar la gorda

Composición: armar, la, gorda. Armar: preparar el arma para disparar, proveer de las mismas, disponer algo. La: artículo determinado femenino. Gorda: persona o cosa (femenina) de abundantes carnes, abultada.

Contenido del envase: discutir, caer en una situación embarazosa, acción fuera de toda lógica (sobre todo para el oído), fuera de los límites que sobrepasa la educación ciudadana.

Indicaciones (Cuándo se debe utilizar)

Es muy recomendable cuando usted desee reivindicar sus derechos oprimidos, cuando su pareja le ponga los cuernos o cuando alguien se le cuele delante en la cola del supermercado. Utilícelo como medio para desfogar su rabia asesina contra esa persona.

Contraindicaciones (En qué casos no es recomendable su uso)

No es recomendable en presencia de su jefe, ni su suegra. Tampoco es recomendable cuando usted quiera dar buena impresión a alguien. No armarse la gorda a uno mismo pues resultaría inútil y le provocaría un profundo dolor de cabeza.

Precauciones (Consideraciones a tener en cuenta)

Primero, recuerde que antes de amar la gorda debe estar seguro de poseer un estado optimo de su garganta, para certificarlo, grite dos veces con bastante fuerza, de este modo podrá saber si está en condiciones favorables para armarla. Antes de amar la gorda, debe precaverse de que sus personas o victimas no son sordas, pues entonces ese acto quedará reducido a niveles de mínima efectividad. Deberá entonces, desarrollar otro métodos para armar la gorda. Si usted es mudo, lo tendrá difícil pero no imposible. Si solamente es sordo, y puede gritar todo lo posible sin oír, ni escuchar, es usted entonces el individuo perfecto para armar la gorda.

Antes de armarla, asegúrese que ha leído bien. No es “amarla”, pues entonces usted debería amar la gorda; cosa que nosotros no respondemos de los posibles efectos secundarios, sean matrimonio, hijos y divorcio: la compañía que fabrica este producto “armar la gorda” no se hace responsable de sus gastos. Bien, si usted es la gorda estas últimas instrucciones le importarán un comino.

Si usted toma al pie de la palabra nuestro producto, puede ser que le cueste encontrar una gorda para armarla adecuadamente. Atención: una gorda armada no puede dar tan buenos resultados. Para comprar munición y armas deberá poseer la licencia de armas en toda regla. Repetimos, si no encuentra una gorda, nosotros se la proporcionamos. Si usted la encuentra por su cuenta (muy extraño no hacerlo) asegúrese que la gorda es una buena persona, decente y razonable para armarla. Tenga en cuenta, que una diabólica gorda armada, armando la gorda, podría ser muy perjudicial para su salud y para todos aquellos que estén alrededor.

Nota: la empresa no corre con los gastos de las armas y la munición.

Interacciones (Compatibilidad o rechazo al simultanear con otros productos)

Puede usted amar la gorda mientras no esté matando el tiempo. Tampoco puede conjugarse con “a buen entendedor, pocas palabras bastan” porque sino estará llevándose la contraria como el salmón al río.

Posología (Modo y frecuencia de empleo)

Para armar la gorda debe usted aplicar todo su ingenio de furia en dos medios: el orador y la expresión física. Gritar con la campanilla al aire, mintiendo y a ser posible llevando un tambor. Todo ello seguido de movimientos nada elegantes de manos y piernas.

En cuyo caso se prefiera por la segunda opción (la literal), deberá colocar el cinturón de munición a la gorda, y una escopeta en una mano, una pistola escondida en la bota, y un arco acompañado de un carcaj. Es entonces cuando ya estará armada.

No se aconseja armar la gorda más de una vez por mes.

FIN

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viernes, 12 de diciembre de 2008

LA TREGUA de Mario Benedetti.


LA TREGUA

MARIO BENEDETTI

 SINOPSIS

Publicada en 1960, LA TREGUA es la obra de Mario Benedetti que ha alcanzado mayor éxito de público. La cotidianidad gris y rutinaria, marcada por la frustración y la ausencia de perspectivas de la clase media urbana, impregna las páginas de esta novela, que, adoptando la forma de un diario personal, relata un breve periodo de la vida de un empleado viudo, próximo a la jubilación, cuya existencia se divide entre la oficina, la casa, el café y una precaria vida familiar dominada por una difícil relación con unos hijos ya adultos. Una inesperada relación amorosa, que parece ofrecer al protagonista un horizonte de liberación y felicidad personal, queda trágicamente interrumpida y será tan sólo un inciso ?una tregua? en su lucha cotidiana contra el tedio, la soledad y el paso implacable del tiempo.

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Desde la primera vez que me acerqué a esta obra, sentí una conexión especial con ella. A veces he llegado a pensar que fue escrita para tipos como yo. Y con esa convicción la releí una segunda vez. Un día escuché decir que si una obra perduraba en nuestra memoria, esa obra era irreversiblemente buena, o irreversiblemente mala. Después de leer a muchos autores, de haber pasado el tiempo, todavía sigo recordando las líneas de Mario como casi si fuera ayer. Quizás no sea una obra maestra, pero sí de esas que merecen la pena leer, o al menos, eso me pareció a mí. Porque cada uno, con sus gustos, es dueño de si mismo y de nadie más.

Yo tendría que sentirme orgulloso de haber quedado viudo con tres hijos y haber salido adelante. Pero no me siento orgulloso, sino cansado. El orgullo es para cuando se tienen veinte o treinta años. Salir adelante con mis hijos era una obligación, el único escape para que la sociedad no se encarara conmigo y me dedicara la mirada inexorable que se reserva a los padres desalmados. No cabía otra solución y salí adelante. Pero todo fue siempre demasiado obligatorio como para que pudiera sentirme feliz.”

Indagando un poco sobre la novela, he descubierto que se filmaron dos películas basadas en ella, eso al menos es una buena señal. (O mala, según qué obras y criterios). Las películas las intentaré ver con la mayor brevedad posible para comentar si hacen honor al libro, o en cambio, lo degradan hasta la mediocridad.

En fin, recomiendo esta lectura de un grande las letras hispanas que no sólo brilló dentro de la poesía, sino también supo hacerlo en la pequeña gota de literatura que sació mi sed en un día pretérito de este mundo.

“Ya pasó todo?", pregunté. "Sí, pasó todo." Era mentira, pero ambos compredimos que hacía bien en mentir"

 

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Recomiendo leer este ensayo para el que quiera conocer más:

ENSAYO SOBRE LA TREGUA, GRAN ARTÍCULO

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BENEDETTI-PORTADA

(PINCHA EN LA IMAGEN PARA LEER LA NOVELA EN PDF)

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Impresiones de VIVIR PARA CONTARLA, Gabriel García Márquez


Libro

Vivir para contarla es compendio y recreación de un tiempo clave en la vida de su autor, los años de la infancia y juventud, aquellos en los que se fundaría todo el imaginario que, con el tiempo, dará lugar a algunos de los relatos y novelas claves en la literatura en lengua española del siglo veinte.
Vivir para contarla es la novela de una vida y, a lo largo de sus páginas el
lector de García Márquez descubrirá ecos de personajes e historias que han poblado sus inolvidables novelas como Cien años de soledad o El amor en los tiempos del cólera, convirtíendose de este modo en una guía de lectura para toda su obra, un compañero de viaje imprescindible para iluminar pasajes y personajes inolvidables, que tras la lectura de estas páginas adquieren una nueva perspectiva.

(RESEÑA RECOGIDA DEL LIBRO)

........................................................................................PEQUEÑAS IMPRESIONES

Esta novela es un tocho de piedra, recomendado sólo para los lectores más voraces de Márquez o los aprendices a escritor cuya obra les resultará tan valiosa que se convertirá en un libro de consulta obligado para todos ellos. Porque este libro es una muestra del camino que Gabo debió recorrer para llegar a ser lo que hoy es: un buen escritor, meta que le acarreó problemas y disfrutes inimaginables.

La irrealidad de un país sumergido todavía en el pasado y posterior periodo de violencia brutal, interrumpido por una etapa liberal de gran progreso, la vemos a través de los ojos de un anciano que revive sus memorias. Es decir, no sólo son realidades contadas a través de un punto de vista particular, sino más bien el  retoque que da la bendición de los recuerdos y la maldad del olvido.

"Entonces recorría los cafés taciturnos de los barrios viejos en busca de alguien que me hiciera la caridad de conversar conmigo sobre los poemas que acaba de leer. A veces lo encontraba --siempre un hombre--- y nos quedábamos hasta pasada la medianoche en algún cuchitril de mala muerte, rematando las colillas de los cigarrillos que nosotros mismos nos habíamos fumado y hablando de poesía mientras en el resto del mundo la humanidad hacía el amor."

En esta rememoración se palpa las historias verídicas que proporcionaron a Gabo el principio de sus grandes obras literarias. Por eso, para los que admiréis a Márquez, recomiendo esta lectura después de haber leído un número aceptable de sus obras. Imprescindibles son la Hojarasca, Historia de un Naufragio, El amor en los Tiempos del Cólera, Crónica de una Muerte Anunciada y la magistral Cien Años de Soledad. Pero también reitero que esta obra tiene un valor incalculable para el que quiera aprender a escribir y se inicie en los senderos de la literatura cuya acción no es fácil, ni mucho menos.
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Me atreví a preguntarle cuál era la razón de fondo, y su respuesta fue de una simplicidad escalofriante:

-- Porque dejar de fumar sería para ti como matar a un ser querido.

Fue una deflagración de clarividencia. Nunca supe por qué, ni quise saberlo, pero exprimí en el cenicero el cigarrillo que acaba de encender, y no volví a fumar uno más, sin ansiedad ni remordimientos, en el resto de mi vida.

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Crítica sesuda de RICARDO FAJARDO

Crítica muy completa de María José López Pourailly

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PRIMER CAPÍTULO DEL LIBRO EN PDF

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